martes, 15 de septiembre de 2009
CAMBIANTE REALIDAD
Parece como si a partir del hecho de que el comité fuera numeroso, o de que se tuvieran en cuenta todas las opiniones, se hubiera de seguir lógicamente la infalibilidad de sus dictámenes, como si por el camino de la pura inducción pudiera obtenerse una ley apodíctica universal. El resultado de esta falacia utópica son las disposiciones trascendentales que dictaminan, de una vez por todas, cuál es y será la educación correcta.
Como si hubiera una educación correcta a priori. Como si no hiciera falta adaptar la ley al fluctuante deseo y a la cambiante realidad. Como si la realidad retuviera la inmovilidad del concepto.
"La utopía literaria como punto final de la historia"
Miguel Catalán
VISION METROPOLITANA

Después de un largo periodo alejado de la "alimentación" responsable del blog, retomamos el camino, trayendo con nosotros frutos recogidos en relación con conceptos y aproximaciones de carácter general, que le dan solides a las decisiones, preliminarmente tomadas, respecto a la re-significacion de los ríos.
Nos embarcamos ahora en la construcción colectiva preliminar de una Visión Metropolitana de Ordenamiento Territorial, acompañados de un equipo inter-disciplinario y de las entidades municipales, departamentales y regionales pertinentes.
Intentaremos consignar aquí los resultados paulatinos de este proceso, enriquecido con las reflexiones particulares que en el vayan surgiendo
sábado, 11 de julio de 2009
ANALOGIA

"Suspendida en el abismo, la vida de los habitantes de Ottavia es menos incierta que en otras ciudades. Sabe que la resistencia de la red tiene un límite."
Son muchas las analogias que uno pueda hallar entre las ciudades descritas por Calvino en su libro "Las Ciudades invisibles" y la realidad de las ciudades que habitamos. Esta Ottavia, siempre nos ha maravillado por la forma tan magistral como describe la complejidada de la ciudad contemporanea y por la manera en que concluye, llamando la atencion de la autoconciencia, que es la unica garantia de sostenibilidad.
LAS CIUDADES INVISIBLES - fragmento / Italo Calvino
Si queréis creerme, bien. Ahora diré cómo es Ottavia, ciudad-telaraña. Hay un precipicio entre dos montañas abruptas: la ciudad está en el vacío, atada a las dos crestas con cuerdas y cadenas y pasarelas. Se camina sobre tos travesaños de madera, cuidando de no poner el pie en los intersticios, o uno se aferra a las mallas de cáñamo. Abajo no hay nada en cientos y cientos de metros: pasa alguna nube; se entrevé mas abajo el fondo del despeñadero.
Esta es la base de la ciudad: una red que sirve de pasaje y de sostén. Todo lo demás, en vez de elevarse encima, cuelga hacia abajo; escalas de cuerda, hamacas, casas hechas en forma de saco, percheros, terrazas como navecillas, odres de agua, picos de gas, asadores, cestos suspendidos de cordeles, montacargas, duchas, trapecios y anillas para juegos, teleféricos, lámparas, macetas con plantas de follaje colgante. Suspendida en el abismo, la vida de los habitantes de Ottavia es menos incierta que en otras ciudades. Sabe que la resistencia de la red tiene un límite.
miércoles, 10 de junio de 2009
Pereira Imaginada
lunes, 1 de junio de 2009
EXPLORANDO LOS ORIGENES
"Nuestra tierra era verde y muy fértil, toda ondulada cruzada por quebradas cristalinas ríos encañonados. Veíamos, no muy lejos, varios nevados: Ruiz, Cisne, Quindío, Tolima y Santa Isabel. El volcán del Ruiz nos asustaba a veces, botando cenizas con gran estruendo...En Consota, Cori, Coinza y Caramanta y en otras muchas partes, nacían fuentes saladas. Existían también otras fuentes salobres entre las quebradas de agua dulce donde se colocaban largos tubos de caña o de arcilla para separar el agua salada y sacarla fuera del río, sin que se mezclara...
Por entre estos tubos, el agua pasaba a grandes vasijas de barro. Cuando éstas se llenaban, las mujeres las ponían sobre el fogón de piedra y leña para evaporar el agua y así espesar la sal...
De esta manera, producíamos mucha sal, que guardábamos en casas especiales para pagarle tributos al cacique o cambiarla por oro con las tribus vecinas...
El oro provenía de los ríos. Cuando éstos se secaban, el oro quedaba sobre las playas y familias enteras iban a buscarlo. Escarbaban con macanas y lo recogían en bateas de madera para lavarlo...
Algunas veces, canalizaban las quebradas para desviar el agua sobre terrazas donde era más fácil separar el oro de la arena.
Las regiones vecinas eran muy pobladas. Del otro lado del Río Cauca, vivían los ansermas y los irras. Al Sur, permanecían los quindos y por el Norte, más allá del Río Guacaica, los carrapas, picaras, pozos, paucuras, armas y caramantas...
Cada tribu tenía entre 20.000 y 40.000 personas. Todos esos grupos se parecían a nosotros porque también vivían en poblados sobre las lomas o al borde de las quebradas y eran campesinos, guerreros valientes y hábiles artesanos."

